¿Quieres reducir los antojos? Te cuento como conseguirlo

 

Muchas veces aparecen unas ganas irresistibles de atracar la nevera una despensa o a cualquier armario de la cocina donde tienes medio escondidos los snack y demás comida poco saludable. De comerte esas galletas con chocolate que tanto deseas.

A todos nos ataca alguna vez esa sensación, todo hemos pasado por eso.

Y cuando las dietas son estrictas aparecen con más fuerza los antojos o ganas de comer porque sí.

Y cuando aparecen, cuesta librarse de ellos. Se necesita fuerza de voluntad, pero un día, otro día…. Esa fuerza de voluntad puede llegar a flaquear.

 

Definiciones:

Primero vamos a definir hambre, según la RAE, hambre significa:

  1. Gana y necesidad de comer.
  2. Escasez de alimentos básicos.

 

Y ahora definamos antojo, según la RAE:

  1. Deseo apremiante y pasajero, habitualmente caprichoso.

 

Tiene muchas más definiciones, pero solo usaré esa.

Veamos que las diferencias entre una y otra podría ser que, si tienes hambre, te va a apetecer cualquier tipo de comida, porque tu cuerpo la necesita y así te lo pide, pero si lo que quieres es comer algo en concreto, es un antojo.

 

Diferencias entre antojos:

Dentro de los antojos podemos diferenciar entre los fisiológicos (se presentan porque puede haber alguna carencia) o emocionales (unidos a emociones, estrés, ansiedad…).

Si quieres diferenciarlos, un truco que funciona es no hacer caso cuando aparece esta sensación. Deja pasar un tiempo. Si desaparecen, es un antojo emocional, pero si continúas así, serán fisiológicos.

 

Antojos y azúcar:

Normalmente, esos antojos suelen ser por comidas dulces. ¿Por qué? Porque el azúcar es adictivo, sí, como lo oyes. Y tienes que desintoxicarte.

¿Sabías que puedes llegar a tener síndrome de abstinencia si dejas el azúcar? Solo es al principio, pero sí, normalmente aparece.

Hay estudios que han demostrado que el azúcar puede llegar a ser tan adictiva incluso como lo es la cocaína.

 

Entonces, ¿como evitamos los antojos?

Primero, yo te diría que hay que descartar cualquier desequilibrio hormonal, alergias o infecciones como la candidiasis. Aunque son pocos los casos, esto puede suceder y tienes que estar atenta.

 

¿Quieres conocer los trucos que te ayudarán a controlar tu hambre y reducir los antojos? Sigue leyendo.

  1. Elimina de tu despensa y nevera todos los productos llenos de azúcares. Saca de tu casa también los precocinados, snacks… Quien evita la tentación, evita el peligro ¿no? Pues todo fuera. Si quieres comer alguna vez un bizcocho, galleta o postre, prepáralo tú misma de forma saludable, como estos muffins de plátano y avena.

  2. No ingieras snacks industriales.

  3. Para que los 2 pasos anteriores funcionen, hay que hacer la compra sin hambre. Planifica, prepara la lista de la compra.

  4. Come alimentos naturales, que no estén procesados.

  5. Consume alimentos de bajo índice glucémico. Esto te saciará antes.

  6. Eleva el consumo de grasas, pero grasas saludables. Aumenta también el consumo de proteína. Añádelas en todas tus comidas. Son las más saciantes. Y además si quieres perder peso, consumiéndolas evitarás perder músculo.

  7. Aumenta, por supuesto, las verduras y vegetales.

  8. Que los alimentos que comas sean ricos en micronutrientes. Tu cuerpo es sabio, tienes que aprender a escucharlo. Si te pide comida, a veces es porque te faltan nutrientes.

  9. Haz ejercicio. Esto regulará el ciclo del hambre y la saciedad. Medita también, 5 o 10 minutos al día. Incluso hazlo mientras comes, saborea la comida, huele, aprecia la textura… esto hará que lo disfrutes más y le darás tiempo al cerebro para que mande la señal de saciedad.

  10. Date un respiro. A veces es necesario. Además, se ha demostrado que si no duermes lo suficiente, aumenta el apetito. (estudio).

  11. No comas con la televisión encendida, ni delante del ordenador. Comerás más sin darte cuenta.

  12. Bebe agua. Este es un buen truco, si sientes hambre, bebe un vaso de agua. Si se pasa, no era hambre, era sed. A veces confundimos hambre y sed. Pruébalo.

  13. Usa platos pequeños, así parecerá que comes más. Y si no es posible, siempre déjate algo en el plato.

  14. Lávate los dientes inmediatamente después de comer. Esto funciona muy bien, porque sientes los dientes limpios y con sabor a menta, así se te quitan las ganas de seguir comiendo o picoteando después.

  15. Y, por último, a veces, date un caprichito, cómete un trocito de chocolate puro sin azúcar junto con una fruta para merendar. Esto te ayuda a calmar la ansiedad.

 

 

No hagas todo de golpe, introduce estos cambios poco a poco. Esto te ayudará a que los antojos se reduzcan. Vuelve a los hábitos saludables y verás cómo todo funciona mejor.

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